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La recientemente compra del negocio de locomotoras del  fabricante alemán Vossloh por parte del constructor de trenes estatal CRRC, confirma la estrategia de China para ingresar y conquistar el mercado ferroviario europeo. En un reciente comunicado, UNIFE reiteró su llamado a nivelar el campo de juego con condiciones justas entre la industria del suministro ferroviario europeo y chino.

En su comunicado explicaba como el acceso al mercado chino se ha vuelto cada vez más restringido o inexistente para los fabricantes ferroviarios europeos, con una tasa de accesibilidad que cayó del 63 al 18% en menos de 8 años, los proveedores ferroviarios estatales chinos se han convertido en competidores importantes en todos los productos segmentos y en todos los continentes, incluida Europa. También destacaba que el «equipo avanzado de transporte ferroviario» se encuentra entre los 10 sectores prioritarios identificados por el Gobierno chino en su estrategia «Hecho en China 2025», cuyo objetivo es fortalecer la posición del país como una «superpotencia manufacturera». El ferrocarril también es un componente esencial de la estrategia geopolítica de China conocida como la Iniciativa Belt and Road.

Según UNIFE, es crucial para la Unión Europea hacer frente inmediatamente a este desafío y garantizar las condiciones de las relaciones comerciales abiertas pero justas entre la UE y China en el sector ferroviario. Ya que más de  400 000 personas empleadas por la industria europea de suministro ferroviario se podrían ver afectadas.

La Comunicación conjunta UE-China: una perspectiva estratégica, con sus acciones concretas propuestas por la Comisión Europea en marzo de 2019, ya ha sido un paso importante en esa dirección. UNIFE celebra especialmente la adopción por parte de la Comisión, el 24 de julio, de su Orientación sobre la participación de licitadores y bienes de terceros países en el mercado de adquisiciones de la UE, en la que reitera que los operadores económicos chinos no tienen acceso seguro a los procedimientos de adquisición en la UE y pueden ser excluidos de las licitaciones (dado que China no ha firmado hasta ahora con la UE ningún acuerdo internacional vinculante que garantice la apertura recíproca de los mercados de adquisiciones en ambos lados). Es de suma importancia que la Comisión y los Estados miembros se aseguren de que los poderes adjudicadores conozcan y apliquen estas normas.

Además, a raíz de la Comunicación conjunta mencionada anteriormente, UNIFE ahora pide a la Comisión Europea que publique antes de fin de año un informe que identifique cómo llenar los vacíos existentes en la legislación de la UE para abordar plenamente los efectos distorsionadores de la propiedad estatal extranjera y Financiación estatal en el mercado interior.

Con respecto al Acuerdo de Inversión UE-China, UNIFE también pide a la Comisión Europea que obtenga antes de fin de año una oferta revisada de acceso al mercado de China que incluya la fabricación y aborde las barreras de acceso al mercado que enfrenta la industria europea del suministro ferroviario, en vista de Un acuerdo para 2020.

UNIFE  hace un llamamiento al Consejo y al Parlamento Europeo para que continúen y finalicen las discusiones sobre el Instrumento de Adquisiciones Internacionales (IPI) ya que este mecanismo sería instrumental para crear un campo de juego nivelado y abrir nuevas oportunidades de mercado para los proveedores europeos en China y en todo el mundo. Este instrumento también debe incluir normas específicas para la exclusión de las empresas estatales no europeas de la contratación de la UE.