Alstom explica cómo sus tecnologías de asistencia al conductor contribuyen a operaciones de tranvía más seguras y fiables en entornos urbanos compartidos, reforzando la movilidad urbana inteligente.
Los sistemas más recientes de asistencia al conductor de Alstom para tranvías combinan la detección continua del entorno con control predictivo para reducir el riesgo de colisión y mejorar la seguridad operativa en contextos urbanos complejos, como corredores con tráfico mixto y zonas con alta presencia peatonal. Estas soluciones son relevantes para operadores de tren ligero y autoridades de transporte que buscan reforzar la seguridad y la resiliencia del servicio sin recurrir a la automatización completa del vehículo.
Contexto y evolución de la tecnología de seguridad en tranvías
Los vehículos de tren ligero circulan en entornos donde las interacciones con peatones, ciclistas y otros usuarios de la vía son frecuentes e impredecibles. Las medidas tradicionales de seguridad —como la vigilancia del operador y la señalización fija— ofrecen una mitigación básica de riesgos, pero tienen una capacidad limitada para anticipar obstáculos dinámicos. Para abordar estas limitaciones, Alstom ha desarrollado sistemas integrados de asistencia al conductor que amplían las capacidades de percepción y control preventivo de los tranvías.
El sistema de asistencia a la detección de obstáculos (ODAS) y el sistema de asistencia a la prevención de colisiones (COMPAS) constituyen el núcleo de esta gama. ODAS, introducido en 2017, fue uno de los primeros sistemas homologados a nivel mundial que escanea de forma continua la trayectoria del vehículo mediante cámaras de visión estereoscópica y cartografía predictiva para identificar obstáculos como peatones, vehículos o residuos en la vía. Cuando detecta un peligro, ODAS emite alertas visuales y acústicas al conductor y, si es necesario, aplica un frenado controlado para evitar el impacto.
COMPAS se basa en esta base incorporando conciencia de localización y geometría de vía predefinida en su lógica de control. Con este contexto adicional, el sistema impone perfiles de velocidad seguros en curvas y secciones restringidas de la red, ayudando a prevenir condiciones de exceso de velocidad que podrían provocar descarrilamientos o pérdida de control. La combinación de detección de obstáculos en tiempo real y supervisión dinámica de la velocidad responde a las exigencias de seguridad operativa en entornos densamente urbanizados.
Relevancia técnica y aplicación
Estos sistemas utilizan visión artificial y control predictivo en lugar de automatización total, posicionándose como asistencia avanzada al conductor y no como soluciones autónomas. Pueden adaptarse a flotas existentes o integrarse en nuevos vehículos, permitiendo a los operadores actualizar las capacidades de seguridad sin necesidad de una renovación completa de la flota. Tanto ODAS como COMPAS funcionan en tiempo real para apoyar al conductor humano, manteniendo el control manual mientras reducen el riesgo de accidentes.
En la práctica, este enfoque aborda varios retos específicos: evitar colisiones con obstáculos inesperados, mantener velocidades seguras en geometrías de vía complejas y mitigar impactos por alcance en redes densas. Al reforzar la conciencia situacional del operador y la respuesta del vehículo, estos sistemas contribuyen a reducir incidentes y a mejorar la previsibilidad operativa, métricas clave para el rendimiento del transporte urbano y la confianza pública.
Integración e impacto en la movilidad urbana
ODAS y COMPAS están diseñados para operar en una amplia gama de plataformas de tren ligero, lo que los hace aplicables más allá de las propias familias de tranvías Citadis de Alstom. Esta flexibilidad se alinea con tendencias más amplias en la digital supply chain del transporte urbano, donde la interoperabilidad y las tecnologías modulares de seguridad apoyan composiciones de flota diversas y sistemas heredados.
Al mejorar la percepción y el control en tiempo real sin requerir automatización completa, estos sistemas de asistencia representan una etapa intermedia en la evolución de la movilidad urbana inteligente. Responden a la necesidad inmediata de mitigación de riesgos en entornos de transporte compartidos, al tiempo que permiten inversiones incrementales y actualizaciones progresivas por parte de los operadores.
Las tecnologías de asistencia al conductor de Alstom ilustran una aplicación práctica de la detección de peligros basada en sensores y del control predictivo en operaciones de tren ligero. Al aumentar la conciencia del conductor e imponer límites de seguridad dependientes del contexto, ODAS y COMPAS aportan mejoras medibles en la seguridad de tranvías que operan en paisajes urbanos complejos. Su capacidad de adaptación y compatibilidad con flotas existentes respaldan mejoras escalables para autoridades y operadores de transporte urbano.
















